FERVIENTE LLAMADOA LA CONCIENCIA NACIONAL
Después del ajusticiamiento del tirano Rafael L. Trujillo Molina en el año 1961, este pueblo ha sido sometido a todas las pruebas y ensayos de democracia “participativa”, sin que hasta la fecha se haya logrado una verdadera consonancia en este orden, y el accionar de sus Gobernantes, solo ha servido para desacreditar el espíritu de este Instrumento de Gobierno, que en su esencia podría resultar el mas apropiado a los intereses colectivos de una nación.
Es alto lamentable, como en nombre de la democracia, se cometan tantas atrocidades en contra de los legítimos intereses de un pueblo que frente a esa amarga realidad se ve obligado a disentir de sus postulados y sentirse acorralado sin saber que camino escoger.
Está demostrado hasta la saciedad, que el patriotismo se ha convertido en letra muerta, y los intereses de la Patria han sido relegados a un quinto plano, pues lo que ha venido imperando en las mentes de los que administran el Estado en los últimos tiempos, es el afán desmedido de acumular riqueza bajo cualquier circunstancia, pues los códigos de ética y moral han desaparecido del escenario, a tal punto que ni en las escuelas se pronuncias estas palabras, dando paso de esa manera, a la degeneración moral en que ha caído esta sociedad.
Frete a esta amarga realidad, queremos hacer un ferviente llamado a la CONCIENCIA NACIONAL, para decirles que no todo está perdido y que ha llegado el momento en que la Patria necesita de sus mejores hijos para enfrentar el desastre, la ignominia y la corrupción, representada por los mercaderes de la política tradicional y que han llevado al país a sus peores tiempos.
No podemos darnos el Lugo de seguir pecando de ignorantes o esconder la cabeza como el avestruz frente al peligro. Tampoco es aconsejable rendirse ante los hechos y aislarse del escenario político, demostrando así nuestra insensibilidad por los intereses Patrio. Constituye pues un crimen de Lesa Patria, decir que “no voy a votar porque todos son iguales, que todos harán lo mismo”. Eso significa perder la guerra antes de librar la batalla a favor de nuestra Nación.
Aspiramos a que no haya un solo dominicano capaz de decir que no participa en las lides políticas, bajo el argumento ya expresado. El país necesita en estos momentos, hambres y mujeres en cuyo espíritu se mantenga latente los ideales Duartianos. Pues si los buenos dominicanos se aíslan, siempre seremos víctimas de las maquinaciones de los malvados.
“Cuando el alumno está preparado, aparece el maestro. PARAMAHANSA .YOGANANDA.”
De igual manera, cuando en este país se haga presente y se manifieste el concepto de “CONCIENCIA CIUDADANA”, - cosa que odian los políticos tradicionales -; aparecerá de inmediato, un Partido y un Líder adornado con principios que lo hagan acreedor de la confianza colectiva, a fin de que, por la vía Institucional, pueda cambiarse el nefasto rumbo que lleva el país. Creemos que ese Partido está presente, pero la ignorancia en el orden cívico que arropa a esta Sociedad, le impide visualizarlo y sigue siendo manipulada por los espurios intereses de los que gobiernan para ellos, no para el país. Prueba de ello es, que no puede haber un solo dominicano conciente,-acepto la clase gobernante-, que no admita que en todos los sentidos se vive una especie de cuenta regresiva, donde cada día el modus vivendis de las mayorías de los dominicanos, se torna más difícil. Lo cual sería imposible de revertir sin operarse un cambio profundo en el tradicional patrón de gobierno que nos viene avasallando, teniendo como norte, la falta de INSTITUCIONALIDAD Y LA RAMPANTE CORRUPCION.
1ro. De junio 2013.- MIGUEL A MONTERO LEBRON