LES
COJEMOS LAS FUNDITAS Y NO SOMOS REFORMISTAS.
Cuando
el estigma de la ignorancia en el orden Cívico
es el común denominador en una sociedad, la historia indefectiblemente tiene
que repetirse.
En
la postrimería del reinado del Dr. Joaquín
Balaguer cuando a sangre y fuego aspiraba a perpetuare en el Poder, no obstante
su decadencia tanto en el orden político como en lo personal, esta expresión se
puso muy de moda por la perseccion que había en el pueblo de que ya estaba
bueno para cambiar el paradigma existente .
A
tal efecto, la campaña emprendida por el PARTIDO REVOLUCIONARIO DOMINICANO,
estaba centrada en esa expresión que tuvo sus frutos al ser derrocado el Dr. Balaguer
por este Partido en el año 1978 cuando asumió la Presidencia de la República,
el hacendado SILVESTRE ANT. GUZMAN FERNANDEZ .
Lamentablemente
tenemos que admitir que después de 37 años de tales acontecimientos, sería muy
mezquino el negar que aquellos motivos que
obligaron al pueblo a cambiar de
Gobierno, hoy resultan enanos reducidos
a su mínima expresión, si los comparamos con la debacle que hoy vivimos, donde los valores humanos han sido
sepultados y la degradación en todo lo
que signifique accionar público, está
llegando a su máxima expresión.
Para
generalizar en ese aspecto, tendríamos que disponer de un gran legajo de papel,
pero como nada seria nuevo ante la conciencia nacional, solo será preciso
recomendar a la OPOSICION --encabezada por el PRM--, que nunca como ahora se
hace tan evidente aquel slogan, con su correspondiente modificación. “LES
COJEMOS LAS FUNDITAS PERO JAMAS PELEDEISTAS.”
05 de diciembre del 2015.- MIGUEL A. MONTERO LEBRON