miércoles, 15 de octubre de 2014

SOCIEDAD ATERRORIZADA

                                      SOCIEDAD ATERRORIZADA
            Al observar los pormenores expresados en la columna ANTES DEL MERIDIANO, del periódico DIARIO LIBRE d/f 13-10-14, -con los cuales me solidarizo en todas sus partes-; comprendo no estar equivocado al calificar en todos mis comentarios Socio-Político que escribo en mi BLOG, como UNA SELVA, a lo que aquí le llaman PAÍS. Pues dicha columna resalta que nuestro famoso escritor –Poeta Nac. De la República Dominicana-, Señor PEDRO MIR, decía que “este es un país que no merece el nombre de País”. De igual manera, el escritor y Filósofo ANDRES L. MATEO, afirmó en una entrevista televisiva, que esto no pasaba de ser “una caricatura de País”.
            Estos epítetos resultan enanos, así como también las amargas verdades a que a que alude la mencionada columna, si nos detenemos a observar las atrocidades que aquí suceden y no pasa nada, convirtiéndose la Nación en un PANDEMONIUM y como un muerto sin doliente, todo por falta del ingrediente de “CONCIENCIA CIUDADANA”- que es sinónimo de amor a la PATRIA y defender sus sagrados intereses, de los depredadores del erario público, disfrazados de “políticos”, que cada 4 años detentan el Poder, para seguir  saqueando lo que va quedando del “País”
            Se hace pues impostergable un despertar de la CONCIENCIA DORMIDA  de este pueblo, a los fines de empoderarse de los deberes que le otorga la misma CONSTITUCIÓN que nos rige. Solo así podremos salvar la PATRIA del colapso, si no se detiene el derrotero por el que transitamos en la actualidad.


14 de octubre del 2014.-                 MIGUEL A. MONTERO LEBRÓN    

lunes, 6 de octubre de 2014

HISTÓRICA RESPONSABILIDAD DEL P.R.M

                         HISTÓRICA RESPONSABILIDAD DEL P.R.M.
         Frente a la debacle en que ha caído esta Sociedad, muy especialmente en el orden Político- Social, cabe señalar, que tal como lo hizo en otras ocasiones el P.R.D. unido; el P.R.M, que se precias de ser mayoritario, debe asumir la consecuencia de no permitir la entronización en el País, de un régimen dictatorial, como el que soterradamente proyecta el Partido de la  Liberación Dominicana, prevaleciéndose, tanto de la ignorancia colectiva en el orden Cívico de esta Nación, como del abuso de Poder de los Gobernantes de ese Partido y sus adláteres, quienes se han situado por encima de la INSTITUCIONALIDAD, y el combate a la corrupción se ha convertido en letra muerta, dentro de otras tantas indelicadezas que ponen en entredicho el Sistema Democrático en que vivimos.
         Ansiosamente espera este pueblo, una confluencia de todas las Fuerzas Vivas de la Nación, a los fines de abortar el nefasto proyecto del P.L.D.; perpetuar el latrocinio imperante, multiplicando cada día  más la pobreza colectiva, y la fábrica de millonarios a costa  de los bienes del Estado, trabajando a toda capacidad.
         Basta ya de tanto engaño a un pueblo marcado con el estigma de la IGNORANCIA, “peor pecado de la Humanidad”.-



06-19-14                        MIGUEL A. MONTERO LEBRON

jueves, 2 de octubre de 2014

LA LUCHA ENTRE EL BIEN Y EL MAL

                     LA LUCHA ENTRE EL BIEN  Y EL MAL
Podemos dar por seguro, que hasta el más humilde de los mortales puede visualizar que estamos los Seres Humanos enmarcados en una lucha feroz entre esos dos poderes –el bien y el mal-, cuyos protagonistas seria prolijo enumerar.
     Demos por seguro que el origen de esta lucha, ha sido precisamente el constante trastocamiento a los preceptos tradicionales por los cuales debe regirse la Humanidad y que están contemplados en las sagradas escrituras y textos filosóficos que tampoco han escapado a la vorágine del cambio, por lo que se hace cada día más impostergable que el Ser Humano cultive el conocimiento y así poder distinguir el bien del mal, como única tabla de salvación de nuestra especie. A tal efecto cabe mencionar esta observación bíblica:
“CONOCEREIS LA VERDAD, Y LA VERDAD OS HARÁ LIBRE” JESUCRISTO.

 02 de octubre del 2014.-          MIGUEL A. MONTERO LEBRON