NUESTRO HIMNO NACIONAL
¿REALMENTE NOS LO MERECEMOS?
Si nos detenemos analizar los conceptos vertidos en nuestro Himno Nacional; indefectiblemente llegamos a la amarga conclusión de que no somos dignos de tener una pieza de esa tesitura, como icono principal de nuestros valores patrios,
Esto así, porque lastima la conciencia de los pocos dominicanos íntegros, el observar que esta composición, al igual que nuestra Constitución, se ha convertido en un pedazo mas de papel, y aunque nos paremos al oír sus notas gloriosas, lo hacemos al estilo aquel del “sordo, ciego y mudo o tarados mentales”, para quienes no es dable inmutarse por evento alguno.
No debe sentirse ser dominicano, quien no perciba hervir la sangre en sus venas, al oír y asimilar los postulados de esta magna composición Patriótica de la autoría de nuestro gran poeta EMILIO PRUD HOMME.
El pueblo dominicano tubo el valor –en su momento-. De romper las cadenas impuéstanos por poderes extranjeros, al igual que decapitar la férrea dictadura de Trujillo por espacio de 31 años, sin embargo, se ha dejados sojuzgar después de esta dictadura, por el obtuso accionar de los gobiernos “democráticos” que hemos tenido, los cuales se han empeñado en mantener al mas alto nivel en la sociedad, el germen maligno de la falta de CONCIENCIA CIUDADANA , así como el analfabetismo, lo que les permites a la clase gobernante, hacer lo que le venga en gana con el país y sus intereses, lo que corresponde a todos los dominicanos.
Hablando de Democracia, este instrumento de gobierno, que debía ser el mas idóneo a los intereses colectivo de las naciones; aquí ha sido mutilado de tal manera, que amplios sectores de la sociedad vienen preconizando la tesis de que el remedio ha resultado peor que la enfermedad, pues nunca se había vivido una época de tanta degradación moral, corrupción y falta de institucionalidad en el país.
07 de junio del 2013.- MIGUEL A. MONTERO LEBRON