PROGRAMA GUBERNAMENTAL “COMER ES PRIMERO”.
Creemos sinceramente que esta aspiración – hija de la demagogia política imperante—enfocándola desde otra óptica, podría constituir la mejor proyección para cualquier gobierno realmente interesado en elevar el modus vivendis de un país; pero bajo el paradigma que se viene llevando tal proyecto, solo conlleva a la mutilación del crecimiento integral de una sociedad, habida cuenta de que atenta a convertir una gran parte de la ciudadanía en parásitos sociales, mutilándoles el sagrado deber del trabajo honrado, como el mejor ejemplo y legado a su descendencia.
La Santa Biblia, que debe ser el mejor patrón de conducta para el ser humano, dice en Eclesiastés 3,7-12 lo siguiente: “El que no trabaje, que no coma”, pero lamentablemente, los principios vertidos en este sagrado libro, hace tiempo que los han convertido en letra muerta.
No podrán alcanzar perdón ante Dios y las personas pensantes; los mentores de este adefesio, que viene desde hace tiempo carcomiendo los nobles principios en que debe estar cimentado el accionar de los gobiernos, pero, aquellos han sido trastocados de los pies a la cabeza, por lo cual observamos que; salvo algunas excepciones, todo marcha a la inversa y el dejar pasar y dejar hacer, es el modus operante de nuestro país, fruto del obtuso accionar de los políticos en el poder que nos gastamos.
Si es cierto que en el presupuesto general de la nación está consignada una partida para Asistencia Social, no es menos cierto que sus objetivos están bien definidos y jamás podrá figurar la apreciación millonaria titulada “comer es primero”, pero no es un secreto para nadie, que en este país, los preceptos presupuestarios están relegados a un 5to.plano y lo que impera es el capricho de los gobernantes en el gasto público, y la palabra PRIORIDAD se convierte en letra muerta ya que los “sagrados” compromisos contraídos en la campaña política, muchas veces no concuerdan con las prioridades de la nación, de ahí nace la realidad de ver construirse obras y gastos de toda especie, que nadie esperaba, por no constituir prioridad alguna de las tantas de que adolece el país, pero no importa, pues a la hora de nuevas elecciones ellos saben como hacerlo para seguir “bien dirigiendo” los destinos nacionales, gracias al gran estigma nacional, de la FALTA DE CONCIENCIA CIUDADANA.-
13 de junio del 2013 MIGUEL A. MONTERO LEBRON