EFECTOS COLATERALES DE
LA DEGRADACIÓN HUMANA.
El espejismo que arropa al mundo de
hoy, por lograr una soñada felicidad,
bajo la falsa creencia de que ésta está cimentada en la multiplicidad de cosas
materias, ha llevado a la humanidad a transgredir todo ordenamiento legal y
moral para lograr sus macabros objetivos, y al desconocer que tal PRESEA –la felicidad--,
no necesariamente está sujeta a los transitorios estados de PODER MATERIAL
EXTREMO, se olvidan de que la vida tiene un orden establecido para todas las cosas
y todo aquel que viole esos preceptos en aras de lograr objetivos puramente
personales, alejándose cada vez mas del bien colectivo, en esa misma medida se
le aleja el sueño de transitar por el sendero de la dicha extrema. En ese orden,
son muchas las personas que en los albores de su existencia, --producto de su errónea
formación como entes sociales y sin ninguna orientación familiar--, así como
por el influjo de los anti-valores que agobia al mundo, comienzan –como expresa
un gran pensador--, a utilizar la 1ra. Parte de su vida, para dañar la 2da. Parte
al tener un desconocimiento total de que, LAS MEZQUINDADES DE LA TIERRA, SOLO
SON GRANDES PARA LOS QUE SON MUY BAJOS, en otras palabras, para los pobres de
espíritu.
Dice un proverbio, que “NO MERECE
SER FELIZ, QUIEN NO CONTRIBUYE A LA FELICIDAD DE LOS DEMÁS”. Ese es el
sendero, para quien quiera seguirlo.-
SANTO DOMINGO
ESTE, 20-06-16.- MIGUEL A. MONTERO
LEBRON