PATOLOGIA DEL DOMINICANO EN EL ORDEN POLITICO
Cuando observamos el comportamiento de una gran parte de esta sociedad, en lo que respecta al concepto de ciudadano, con las implicaciones que conlleva el principio de “conciencia ciudadana”, -que a mi juicio es: convertirse en un celoso centinela de los intereses del país-; tenemos que llegar a la conclusión de que nuestra nación cuenta con muy pocos ciudadanos adornados con esa condición.
La presente reflexión se deriva del hecho de observar como tantas personas se prosternan y se convierten en adláteres de gobernantes que solo se especializan en depredar inmisericordemente el erario publico, y en su afán de seguir por siempre esa carrera, utilizan todos los recursos que ofrece el laborantismo político, para mantener engañada esa mayoría, a base de mentiras y promesas demagógicas que después de lograr sus objetivos, jamás son cumplidas.
En este tenor ha mantenido la clase política gobernante, o lo que es lo mismo, los partidos tradicionales, a este país desde la caída de la dictadura de Trujillo, sin que pueda verificarse un avance significativo en lo que respecta a las necesidades básicas de la nación, que no sean las que por orden evolutiva natural se generan.
Las enseñanzas de Moral y Cívica y los Principios Cristianos, han desaparecido del escenario y a ningún gobierno le ha interesado restaurarlos, pero sí, aspiramos –en sueño – a una sociedad en Valores, lo cual solo es posible con el ejemplo y el empeño oficial
¿Cómo es posible que tantos dominicanos de todos los estratos sociales, no se inmuten frente a tanto oprobio, convirtiéndose así, en los peores enemigos del progreso de la patria que los vio nacer.?-
La grandeza de un país, solo depende del correcto accionar de sus hijos, de lo contrario, nos cae como anillo al dedo, la frase anónima que dice: CADA PUEBLO TIENE EL GOBIERNO QUE MERECE.-
1ro. De abril 2012.-
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