domingo, 6 de octubre de 2013

EXPLICACIÓN DE LA EMBAJADA DE RD. EN HAITÍ, SOBRE LA SENTENCIA TC-168-13 DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL. Cuando un pueblo- como el nuestro-, está marcado con el estigma de la ignorancia, se le puede decir cualquier cosa y no pasa nada, pero jamás podrán librarse los protagonistas, de la crítica y el repudio tanto Nacional como Internacional, frente a acciones descabelladas y carentes de asidero legal justo, como ha sido la tan mencionada sentencia l68-13 del TRIBUNAL CONSTITUCIONAL. El bizantino argumento que para el caso esgrime el Embajador dominicano en Haití, retrata de cuerpo entero la desarmonía y falta de tacto que caracteriza el accionar del Gobierno Dominicano, que JAMÁS puede estar ajeno a determinaciones tan delicada como esta, que afecta sensiblemente las relaciones Internacionales no solo del país vecino, sino, a todos los niveles, por lo que, al querer este funcionario enmendar el error con argumentos vacíos, se hace mucho mas mal que bien , pues no es el Departamento tal, sino el Gobierno de la nación, el culpable de cualquier desafuero en el orden diplomático, y mucho mas en estos momentos en que el índice acusador de los organismos Internacionales que velan por los Derechos Humanos, está centrado en el país, producto de comportamientos anteriores que dejan mucho que desear a la confraternidad que debe primar entre ambas naciones, sin menoscabo del libre albedrío que les asiste para definir el estatus migratorio de sus habitantes. Aunque los adláteres del Gobierno traten de justificar lo injustificable; hay asuntos en que por su delicadeza, nunca el Presidente puede estar ajeno, si realmente quiere ser un celoso guardián de los delicados asuntos del Estado.- 06 de octubre del 2013 MIGUEL A. MONTERO LEBRON

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